La llegada de las lluvias puede complicar considerablemente el trabajo en una obra. El agua transforma rápidamente el estado del terreno, genera barro, dificulta el desplazamiento de vehículos y maquinaria y puede hacer más lentas tareas que, en condiciones normales, se realizan con facilidad.
Sin embargo, muchas obras y trabajos profesionales no pueden detenerse cada vez que cambia el tiempo. Cuando es necesario continuar con la actividad, contar con la maquinaria adecuada para trabajar en terrenos húmedos o embarrados puede marcar una gran diferencia.
En estos casos, recurrir al alquiler de maquinaria permite disponer durante el tiempo necesario del equipo que mejor se adapta a las condiciones de cada proyecto, sin tener que realizar una inversión permanente en maquinaria que quizá solo se necesita de forma puntual.
¿Qué problemas provoca la lluvia en una obra?
Después de varios días de precipitaciones, un terreno puede perder estabilidad y capacidad de carga. El barro dificulta la circulación, aumenta el riesgo de atascos y puede hacer que el transporte de materiales sea mucho más complicado e incluso resbaladizo.
También pueden aparecer otros problemas: acumulación de agua, zonas de difícil acceso, materiales que deben trasladarse por superficies irregulares o una mayor dificultad para realizar trabajos de excavación, carga y transporte.
Por este motivo, antes de continuar con determinados trabajos es importante valorar el estado del terreno y adaptar tanto la planificación como la maquinaria utilizada.
Dumper para transportar materiales en terrenos complicados
Uno de los equipos que puede resultar especialmente útil cuando las condiciones del terreno empeoran es el dumper.
En una obra es habitual tener que desplazar tierra, áridos, escombros u otros materiales de un punto a otro. Cuando el suelo está embarrado, hacerlo manualmente o con medios inadecuados puede aumentar considerablemente el tiempo necesario para completar estas tareas.
El AUSA D151AHG, disponible en alquiler en Martí Canudas, ofrece una capacidad de carga de hasta 1.500 kg y está diseñado para trabajar en diferentes tipos de terreno. Su sistema hidrostático facilita además las maniobras en espacios de trabajo donde puede ser necesario desplazarse con precisión.
Disponer de un dumper de estas características puede facilitar el movimiento de materiales y reducir los desplazamientos innecesarios de operarios por zonas en malas condiciones.
Vehículos 4×4 para acceder a zonas complicadas
Cuando la lluvia afecta a los accesos de una obra, disponer de un vehículo preparado para circular por terrenos irregulares puede ser especialmente útil.
Los vehículos 4×4, como el dúmper con cabina giratoria en alquiler permiten facilitar los desplazamientos de profesionales, herramientas y materiales en caminos de tierra, superficies irregulares o zonas donde las condiciones del terreno dificultan la circulación de vehículos convencionales.
En determinadas obras, disponer de un vehículo con tracción 4×4 puede ayudar a mantener la movilidad y el acceso a diferentes puntos de trabajo, especialmente después de episodios de lluvia intensa.
Por eso, además de la maquinaria utilizada directamente para excavar, cargar o transportar materiales, también conviene tener en cuenta las necesidades de movilidad dentro y alrededor de la obra.
Manipuladores telescópicos para mover materiales
Otra opción interesante cuando una obra requiere transportar o elevar materiales son los manipuladores telescópicos.
Cuando el terreno está húmedo, organizar correctamente los movimientos dentro de la obra resulta todavía más importante. Un manipulador telescópico permite transportar materiales y colocarlos a diferentes alturas o distancias sin tener que recurrir a métodos manuales.
En Martí Canudas disponemos de un manipulador telescópico de 7 metros, con una capacidad de carga útil de hasta 3.300 kg.
Este tipo de maquinaria resulta especialmente útil en obras de construcción, trabajos industriales y otras actividades donde sea necesario mover materiales pesados de forma eficiente.
Compactación del terreno después de la lluvia
La lluvia no solo dificulta el movimiento de materiales. También puede afectar directamente al estado del terreno.
Cuando llega el momento de acondicionar una superficie, realizar trabajos de compactación o preparar una zona para continuar con la obra, contar con un compactador adecuado cómo los rodillos tándem que disponemos en alquiler, puede ser fundamental.
La maquinaria de compactación permite trabajar sobre distintos tipos de superficies y ayudar a conseguir una base con las características necesarias para continuar con los trabajos previstos.
Eso sí, cada terreno y cada situación requieren una valoración profesional. No siempre es recomendable compactar inmediatamente después de una lluvia intensa, por lo que es importante comprobar previamente el estado del suelo y seguir las indicaciones técnicas correspondientes.
Mini excavadoras para trabajar en zonas de acceso complicado
Cuando la lluvia modifica las condiciones de una obra, también puede ser necesario realizar trabajos de excavación, retirada de tierra o acondicionamiento del terreno.
Las mini excavadoras son una alternativa muy interesante cuando se necesita trabajar en espacios reducidos o acceder a zonas donde una máquina de mayores dimensiones tendría dificultades para maniobrar.
Su tamaño permite trabajar en diferentes entornos manteniendo una buena capacidad de excavación y movimiento de tierras, algo especialmente útil en obras pequeñas, reformas exteriores y trabajos de mantenimiento.
No detener una obra también implica saber adaptarse
La lluvia forma parte de las condiciones habituales de muchos trabajos al aire libre. Por eso, más que intentar trabajar exactamente igual que en un día seco, es importante adaptar la planificación a las circunstancias.
Revisar los accesos, comprobar el estado del terreno, elegir correctamente los equipos y evitar desplazamientos innecesarios son algunas de las medidas que pueden ayudar a trabajar de forma más eficiente cuando las condiciones empeoran.
La elección de la maquinaria también debe responder a estas circunstancias. Un dumper para transportar materiales, un vehículo 4×4 para facilitar los desplazamientos o un manipulador telescópico para mover cargas pueden cubrir necesidades diferentes dentro de una misma obra.





